Las almendras son muy beneficiosas: sus nutrientes mejoran el funcionamiento del sistema cardiovascular y la función cerebral.
Sin embargo, consumir este fruto seco antes de un tratamiento térmico puede causar problemas de salud.
Las almendras contienen cianoglucósido amigdalina, cuyos productos de descomposición le dan su característico olor y amargor. Al mismo tiempo, liberan ácido cianhídrico, uno de los venenos más potentes.
Sin embargo, la amigdalina no es peligrosa para la salud si las almendras se someten a un tratamiento térmico: de 8 a 10 minutos a una temperatura de 180 °C es suficiente.
